lunes, 7 de diciembre de 2009

Sin alma no hay blues


Cuando leí el texto de Rubén Bravo para el cuarto aniversario de Creatura, http://creaturafanzinedigital.blogspot.com/2009/12/cuatro-anos.html, me entraron ganas de escribir algo dulce, algo bonito y agradable. Quise ser otra rosa entre tanto cardo. Algo delicado, admirable y protegido. No supe qué poner. Mis musas siempre andan volando por ahí. Luego pensé que quería aportar algo más enriquecedor que mis divagaciones y una vez más me vinieron a la mente todas esas ideas que tengo aún sin escribir, perdidas, como mis musas, sobre besos en ombligo ajeno y el limbo en el que vivimos desde que condenamos a muerte nuestra sexualidad. Las historietas que cualquier sexólogo que se precie y muy alejado de prescripciones médicas debería plantear. Informar sobre el bien y el bien que hace el mal. Y educar con un simple tirón de bendas, para que contempléis el basto mundo y haceos sentir libre de culpa –aunque debierais sentiros culpables por no hacerlo vosotros mismos-

Cuando voy a los colegios, me doy cuenta de lo mucho que necesitan nuestras nuevas generaciones que les aclaren las ideas. Sus cerebros son una maraña de líos y conceptos que no tienen claros y se van definiendo con el tiempo siguiendo el camino equivocado. Los más gorditos, los de nuestra generación, los que escriben y leen Creatura, por ejemplo, somos el resultado y modelo a seguir de estos chavales. Por desgracia, no todo el mundo es tan burro ni tiene el sentido del humor que se prodiga por aquí y necesitamos que Pinki (otro amigo y colaborador de Creatura) polinice la libre conciencia más allá de estas páginas.


Mientras tanto, el mundo marcha como marcha: ignorante y plastificado; y Occidente, a ver si se os mete en el coco, es infinitamente castrante. La libertad sexual no viene con fiestas de orgullo gay o matrimonios para homosexuales. Ésa no es más que una realidad virtual que no cambia el hecho de que sexualmente vivimos rígidos e inoperativos. El 80% de nuestras funciones están anuladas (el 20% lo dedicamos a comer y pensar –y eso lo hacemos francamente mal-). Es abrumador tanto pasotismo ante este bloqueo emocional. Hay que reencontrarse.

Somos seres sexuados de los pies a la cabeza y nuestra fuente de vida es el erotismo. Como el agua a las flores, el ser humano necesita del contacto con los demás; y me refiero al físico. Sin embargo, no aprovechamos ni el 10% de nuestro potencial. Estoy estadista hoy.

Estamos a un paso de cruzar el umbral hacia el automatismo integral y, literalmente, nos estamos quedando vacíos de emociones. Nos estamos precipitando ante la insensibilidad más absoluta y es más probable que acabemos encendiendo bombillas con la boca que ver saltar chispas con la fricción de dos o más sobre una cama.

Si realmente supierais lo que la mala educación de otros –yo diría mala leche- os está robando, otro gallo cantaría. Pero de vosotros depende ser más kantianos.

Aquí tenéis la aportación de este mes. Suele ser el libro introductorio al erotismo que os pertenece y mal lleváis inactivo. Es entretenido y muy fácil de leer. Es posible que algunos ya lo conozcáis porque es bastante popular. También tenéis la película, dirigida por Vigas Luna. Sin embargo con el libro desarrollaréis algo que también anda falta engranaje, la imaginación. De todos modos, empapaos de erotismo sea cual sea el formato.


Las edades de Lulú, de Almudena Grandes.

Deseo con franqueza que lo disfrutéis y despierte vuestra curiosidad. Poco a poco veremos si vuestras musas son tan creativas en la alcoba como lo son en los pentagramas. Esto último va para mis rockeros de Creatura ;)

viernes, 4 de septiembre de 2009

Hazme el placer

Fito no es más que una réplica patética. Un pobre bufón con grandes expectativas, cegado por la admiración. Una copia frágil y hueca. Si le golpeáramos se rompería en mil pedazos y no quedaría nada. Plauto ni se molestará en recogerlo del suelo.

Ambos se necesitan. Uno sólo sabe someterse, el otro, mirar al suelo. Es una relación vertical, aceptada de buen grado y necesaria. Necesaria porque ambos necesitan rellenar un vacío que les frustra.

Hazme el placer. ¡Admírame!
Te admiro. Pero, ¿por qué puede interesarte
que te admire? El Principito

jueves, 27 de agosto de 2009

¿Solo o con leche?

- Quiero que me lo hagas todo.
- ¿Todo? ¿Qué significa todo?
- Significa que eres libre de hacer lo que te plazca para satisfacer mis deseos. Quiero que me recorras de arriba a bajo y de abajo a arriba. Y en ese trayecto quiero que pares. Quiero que me beses y me muerdas, que me acaricies y me aprietes entre tus manos, sé serio y divertido y luego dame la vuelta y vuelve a recorrerme; y repara en otro punto y luego en otro y más tarde en otro. Utiliza tus manos, tu boca, tu lengua...
- ¿Quieres que le dediquemos toda la noche?
- Quiero una obra maestra.

Conversando entre cafés y pitis, un clásico

“¿Citas fracaso? No, reconozco que nunca he tenido una cita fracaso. Pero sí que he dado con muchos tarados. Y me temo que son una epidemia.

Mi problema es que a mí cualquier tío de la calle no me sirve. En cuanto das tu opinión o les contradices se cabrean contigo. Aún hay hombres que no aceptan que la mujer utilice su cerebro para pensar.
Luego están los intelectuales. O los que van de intelectuales que son mucho peor. Se van a la filmoteca a ver un bodrio de peli hindú que dura tres horas y cuarto y salen encantaos de la vida porque la han visto en versión original, con doble banda de subtítulos, una en inglés y otra en español. Luego van por ahí alardeando de que conocen a un director la mar de innovador, profundo que te cagas, capaz de captar la esencia de la naturaleza humana. Un tío que, en realidad, sólo ha hecho una peli en su vida y que la única persona que le conoce es su puta madre.
A mí me entran ganas de decirle “sí, efectivamente, eres todo un intelectual: un gafa pasta, sífide, enfundado en pantalones pitillo y aires de “no sé lo que es el Nihilismo pero ¡me acabo de descargar el último disco de los Lory Meyers!”.

¿Cómo? Sí. Reconozco que veo muy difícil dar con un hombre que me satisfaga. Supongo que no he nacido para bailar el agua. El intelecto no está renñido con el sentido del humor ni las noches de fiesta pendencieras. Sólo hay que saber gestionarse y discurrir con claridad.

¿Que no existe el hombre perfecto? Eso ya lo sé, y gracias a Dios. De todos modos, nosotras ya nos encargaríamos de encontrarle las fisuras, aunque para eso nos tocara sacar el kit de “vamos a tocarle a éste un poco los cojones, que ya empieza a aburrirme ese rollito de príncipe azul que se lleva”.

¿? Efectivamente. No somos más que una cuadrilla de masocas desprovistos de practicidad. Todo son despropósitos. Pero, ¿sabes qué? Paradójicamente, gracias a las piedrecitas que tanto nos gusta colocar en el camino, la vida posee ese esencia de tragicomedia. ¿Tú crees que lo hacemos para tener la sensación de que, a pesar de todo, mantenemos el control?

Jajajajajaja, eso mismo estaba pensando yo"

jueves, 2 de julio de 2009

Una de clichés




Paseando por Japón, un Japón virtual, claro, me encontré con una cara de la moneda que chocó con la imagen rígida y mecánica que he tenido siempre de este país. No estoy doctorada en culutura japonesa y los estereotipos y la tele han sido mi principal fuente de información. Así que es normal que cada vez que pongo los pies en tierra ajena acabe poniendo caras de "ah! pero esto es así??"
Esta vez me ha pasado con la sexualidad, la suya. Siempre hemos sabido que los japos no son muy dados a manifestar sus sentimientos en público. No se tocan, no se besan no se nada. Y nosotros hemos extrapolado esta conducta a todas sus parcelas. El sexo, la primera. Sin embargo, los nipos me llevaron a la calle, a los moteles, a los pisos de 30 metros cuadrados y a los prostíbulos con la misma naturalidad con la que foll... Y es que allí, disfrutar de la sexualidad es tan natural como beber agua. Japón se erige en un ejemplo de fuertes contradicciones que me fascinan. Su imagen férrea, de edificios titánicos, donde el trabajo y la disciplina se impone bajo los movimientos mecánicos de una regla, donde las personas se convierten en robots aglomerados dirigidos por luces y circuitos.... se relaja con el uso del sexo por el disfrute y para el desetrés. Hombres y mujeres y mucha prostitución al servicio de una sociedad que necesita relajarse. El sexo por el sexo y el sentido del humor. Mucha imaginación y muuuuucha variedad en la oferta. La demanada es amplia. Puedes encontrar hoteles del amor para parejas que en sus casas, por falta de espacio, no tienen intimidad. Adolescentes y amas de casa que se prostituyen por dinero, placer y moda -la moda de prostituirse-. Cibers y sexshops con cómodos asientos para mendigos que pasan allí toda la noche y hombres de negocios que antes de volver a casa echan su canita al aire con el consentimiento de sus señoras. Porque lo que más llama la atención es que hombres y mujeres saben lo que hacen sus parejas dentro y fuera de ellas. No todos claro. Pero los conceptos de fidelidad, sexualidad y naturalidad sorprenden mucho con nuestro modo de interpretarlos.
Aquí os dejo una colección de Juji-Moriguchi que encontré durante mi paseo. Que lo disfrutéis.











viernes, 23 de enero de 2009

Expresso de media noche


Simplemente pasa. No hay un motivo. Nada que lo provoque. Pero envuelve tu cabeza como un fogonazo. De repente los recuerdos y el presente confluyen para cuestionarte. Y, aunque estás emocionalmente bloqueado, sientes con intensidad. Nostalgia y anhelo; y un presente tan etéreo como tu pasado. Es una espiral de contradicciones. Fuerza, deseo, dolor, empatía... Sin embargo, no se derraman muchas lágrimas; aún queda un largo camino por recorrer.


domingo, 11 de enero de 2009

El año bollo


Hace una década descubrí un mundo lleno de aromas que hasta entonces habían sido desconocidos para mí. Nuevos colores y un tacto, el masculino. De repente mi vida dio un vuelco y los hombres entraron en ella en forma de púberes adolescentes tan ignorantes como yo. En contacto con sus labios descubrí lo que años más tarde reafirmaría mi experiencia: el infinito potencial sexual de las mujeres frente al malogrado masculino. Nos adentramos en un sendero oscuro, armadas con una linterna, una lupa y mucha moral. Tal vez nuestro error fue no haber cogido la brújula. ¿Tomamos las mujeres un camino equivocado?

Con el tiempo las mujeres se han ido descubriendo como seres maravillosos, erógenos a lo largo y ancho de su cuerpo. Con una capacidad para el placer escandalosamente admirable. Somos sensibles al contacto y a la imaginación. Somos activas e instintivas. Somos valientes y atrevidas. Somos creativas.

Durante siglos se nos ha privado de nuestra sexualidad y hemos olido el placer en ojo ajeno. Sin embargo, las mujeres estamos capacitadas para el goce y el arte erótica a una escala superior. Las reglas del juego nos son tan complejas, pero asumir que el sexo dominante no es ciertamente el masculino hiere muchas sensibilidades. La potencia sexual del hombre se desmorona ante el suspiro de la mujer insatisfecha por un orgasmo inadvertido o inexistente.

He conocido mujeres que después de haber estado con hombres han alargado la pierna y se han cruzao de acera. Todas ellas coincidieron en lo mismo: “sólo un mujer sabe satisfacer a otra mujer”.

Nuestras fantasías les insultan y nuestra intensidad les viene grande. Pero qué podemos hacer con los hombres que se acomplejan con nuestra sexualidad. Quedarnos calladitas y mirar para otro lado como hemos hecho siempre? Gracias a Dios, las mujeres nos estamos liberando del eterno papel de protectoras. Si no te gusta, te jodes y aprendes.

Y eso es lo que deben hacer nuestros chicos si no quieren ver cómo sus mujeres acaban haciendo comandita entre ellas. Cuando tienes trece años puedes conformarte fantaseando y con el cariño de tu madre. Cuando tienes 23, 33, 43... las exigencias son claras. Estamos en un mundo irremediablemente exigente y las mujeres, además, llegan con muchas cuentas pendientes.

Coged el legado ahora que aún estáis a tiempo.